Teorías de Apego

Cuando hablamos de apego, nos referimos al vínculo afectivo que desarrolla el niño con sus cuidadores (sean o no sus familiares más cercanos), vínculo que le proporciona la seguridad emocional necesaria para su desarrollo.

La teoría del apego surge en los años 50 y estuvo influenciada por unos estudios realizados en 1958  por John Bowlby sobre aves y mamíferos donde se decía “que las crías desarrollaban un vínculo con la madre sin necesidad de que la comida estuviese por medio”.

  •           Sin embargo, será Harry Harlow quien dará forma definitiva a esta teoría:

“El bebé nace con un repertorio de conductas las cuales tienen como finalidad producir respuestas en los padres: la succión, las sonrisas reflejas, el balbuceo, la necesidad de ser acunado y el llanto, no son más que estrategias por decirlo de alguna manera del bebé para vincularse con sus papás. Con este repertorio los bebés buscan mantener la proximidad con la figura de apego, resistirse a la separación, protestar si se lleva a cabo (ansiedad de separación), y utilizar la figura de apego como base de seguridad desde la que explora el mundo”.

  •           Bebé Durmiendo
    Posteriormente Mary Ainsworth desarrolló que dentro de la teoría del apego se podrían distinguir tres patrones:

–        Niños de apego seguro que lloraban poco y se mostraban contentos cuando exploraban en presencia de la madre

–        Niños de apego inseguro, que lloraban frecuentemente, incluso cuando estaban en brazos de sus madres

–        Niños que parecían no mostrar apego ni conductas diferenciales hacia sus madres. Estos comportamientos dependían de la sensibilidad de la madre a las peticiones del niño.

 

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