¿Qué hacer cuando mi hijo/a Vomita en la Comida?

Esta es una pregunta que en ocasiones se hacen muchos padres.Niño Llorando

No es fácil a simple vista, determinar el motivo y habrá que investigar en cada caso particular a qué es debido.

Lo más urgente es consultar con el pediatra por si existe alguna patología que lo provoca y encontrar el tratamiento más adecuado y así resolver la situación cuanto antes.

Si una vez hecho el estudio se descartar las causas médicas, se hace preciso seguir buscando el origen de los vómitos que en la mayoría de los casos pueden ser debidos a tres grandes causas:

  • Técnica de alimentación inadecuada: darles comida en exceso, alimentos inapropiados a su edad, comer demasiado deprisa, etc.
  • Que muestren algún tipo de intolerancia a los alimentos ingeridos.
  • Causas psicológicas: llamadas de atención principalmente.

Es necesario que se cuide todo el proceso de aprendizaje de los hábitos de comida:

–        facilitar que el momento de la comida sea agradable y relajado

–        establecer un tiempo de permanecer en la mesa sin levantarse

–        comer el menú de forma ordenada

–        aprovechar para que la comida sea un momento de convivencia

–        evitar entretener al niño con juguetes o televisión durante la comida

–        aprender normas de conducta apropiadas al acto de comer

–        establecer de antemano las cantidades que han de tomar y los alimentos nuevos que van a probar, para poco a poco aumentar dichas cantidades

–        intentar que los niños lleguen a la mesa sin “picar” entre horas

Pero pese a todo y aún teniendo especial cuidado en cumplir las normas establecidas por las familias, en algunas ocasiones, nos encontramos con niños que vomitan con facilidad. ¿qué hacer? ¿le pongo otro plato de comida? ¿le riño? ¿le dejo sin comer? ¿le doy otra comida distinta?

Parece evidente que nos encontramos ante una situación que suele denominarse “llamada de atención”. En estos casos, es esencial establecer una estrategia común en casa y en la escuela que no deje ningún resquicio por el cual el niño pueda intentar “salirse con la suya”. Por ello es necesario erradicar este comportamiento cuanto antes.

  • En primer lugar es imprescindible no perder la calma, ni hacer nada que pueda darles a entender que nos están poniendo nerviosos.
  • Después de limpiar y esperar un ratito a que se haya relajado le ofreceremos un nuevo plato del mismo alimento. Es bueno no intentar convencerle, ni darle otro alimento que le guste más y una vez pasado el tiempo que se dedica para comer, si no ha terminado retirarle el plato con normalidad.
  • Nunca cambiarle el plato por otro alimento que le guste más, porque sino el niño siempre nos va a intentar chantajear.
  • Si es un niño que tiene mucha facilidad para vomitar es bueno evitar que bebe agua mientras come, ya que el agua es un liquido y favorece que se lo provoque.

De todas formas cada niño es un mundo, y tenemos que ir viendo si vomita solo con ciertos alimentos en concreto (porque en realidad les da mucho asco, por la textura o el sabor) o lo hace por capricho, con cualquier alimento.