Intolerancias Alimenticias en la Escuela

Una de la preocupaciones que les pueden surgir a los padres a la hora de dejar a los niños que sufren intolerancias alimenticias en el comedor escolar es como van a tratarlas.

Las intolerancias más frecuentes son aquellas producida por el gluten, la proteína de la vaca y las alergias al pescado o huevo principalmente.

Una vez hayan sido diagnosticadas previos análisis clínicos, los padres han de llevar el informe médico al centro escolar que guardará una copia en el expediente del alumno y hará llegar otra copia a la cocinera o servicio de catering encargado de las comidas del centro.

Este informe vendrá acompañado por una foto del niño, así como su nombre y apellidos y la clase a la que pertenece para ayudar a una rápida y fácil identificación.Leche

En el comedor los niños siempre suelen ocupar los mismos sitios y es una práctica habitual que los niños que padecen algún tipo de alteración ocupen las cabeceras de Trigolas mesas o los sitios más cercanos al pasillo central para facilitar su reconocimiento a la hora de servir las mesas.

Algunos centros escriben el nombre del niño y el alimento que no puede ingerir en un folio que después de ser plastificado se pega sobre el lugar de la mesa que ocupa el alumno para que todos puedan visualizarlo sin dificultad y evitar servir alimentos no tolerados por él.Huevos

Además del personal de cocina y comedor es imprescindible que tanto su educadora como el resto del personal docente conozcan las alergias del niño para controlar en todo momento que ingiera algún alimento que le perjudique; haciendo participes a los padres del resto de niños de la clase de la situación cuando se produzca algún evento en el aula, como por ejemplo, celebrar un cumpleaños y se traigan “chuches” de casa.

PescadoIgualmente, se notificaran las alteraciones alimenticias de los niños cuando se efectúe alguna excursión y la comida se realice fuera del centro escolar.

En el comedor se elaborará un menú alternativo cuando el previsto coincida con alimentos que no puede tomar el alumno y se les entregará a los padres para facilitarles la tarea a la hora de planificar el resto de comidas en casa.

Sin olvidar que serán los niños los primeros interesados en conocer que alimentos no pueden tomar y ellos, a pesar en ocasiones de su corta edad, crecen sabiendo ser cautos asegurándose antes de probar alimentos nuevos si pueden o no ingerirlos. No olvidemos en todo este proceso hacer partícipes al resto de compañeros. Una vez más, nos asombraremos de su capacidad de aprendizaje y como saber interactuar en estas situaciones.