¿Cómo es un padre sobreprotector?

Mano Padre-Hijo

Es evidente que todos los padres quieren lo mejor para su hijo y que sufran lo menos posible. Este sentimiento tiene es un arma de doble filo, y volvernos unos padres sobreprotectores. Con esa actitud los padres no le están haciendo ningún bien al niño, todo lo contrario, no le están dejando que los niños se desarrollen de forma natural, no les dejamos que crezca.

Muchos padres tratan a sus hijos de 2 ó 3 años todavía como si fueran bebes, por ejemplo,  no les dan de comer entero porque según ellos piensan que nos están preparados, buscando escusas como: «Pobrecito es que tiene muy pocos dientes», «Es que es muy pequeño y  se cansa de masticar. Mejor le doy puré» , «Para que se quede con el estomago vacío….le doy un biberón». Con esta actitud no estamos educando a los niños, les estamos malcriando. Mientras que no nos damos cuenta lo importante que es para un niño masticar ya que ayuda en el desarrollo de una buena pronunciación.

El objetivo de un padre es que un ser tan indefenso como es un bebé, vaya poco a poco consiguiendo su propia autonomía. Y no lo contrario. Los bebés comienzan conquistando su propio espacio y aprendiendo a moverse en él, siempre que le dejemos esa libertad para hacerlo, claro. Ya que si a un niño no le das esa libertad de movimiento y le tienes sentado la mayor parte del día, le costará más comenzar a gatear y por consecuencia andar. Mientras que si le dejamos más tiempo en el suelo, el niño irá descubriendo su propio espacio y sus propios movimientos.